¿Qué tal pinta la semana?

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¿Cuántas veces no nos hemos despertado un lunes por la mañana, hemos pospuesto el despertador  y hemos deseado que volviera a sonar el sábado por la mañana?

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Pues bien, ya que es lunes, os voy a proponer un plan para empezar y terminar la semana con alegría:

  1. Aprovecha el domingo para descansar. Procura que las actividades más fuertes del fin de semana sean los sábados para poder empezar el lunes con las pilas cargadas.
  2. Aunque no hagas un planning estricto para tu semana, introduce en ella actividades que te producen placer: quedar con unos amigos para tomar algo, ver a tus familiares, comprarte un libro, una salida en bici/patines, tocar un instrumento, etc. Esto va a gusto de cada uno.
  3. Haz un ejercicio de optimismo nada más empezar la semana, esto es, al despertarte el lunes por la mañana y cada una de las mañanas. Piensa en todo lo bueno que tienes, huye del pensamiento de “todo me va mal”, no te exijas a ti mismo más de lo que puedes dar en cada momento; dale a las cosas la importancia que realmente se merecen y, sobre todo, ponte guapo para empezar la semana viendo bien ante el espejo, ¡eso ayuda a mejorar los ánimos!
  4. Asume tus problemas y búscales una solución. Ver los problemas en el exterior nos aleja de la solución y nos produce una incómoda sensación de descontrol e impotencia. Lo mismo deberíamos hacer con nuestros defectos, asumirlos es el primer paso para mejorarlos.
  5. ¡Felicítate a ti mismo por tus logros!
  6. Vive y aprovecha las cosas positivas de tu trabajo, seguro que tiene alguna: retos, conocimientos, compañeros, etc. Si realmente crees que no hay ninguna, búscate un trabajo nuevo.
  7. Haz ejercicio físico:
    1. El ejercicio físico aumenta el rendimiento intelectual, la elasticidad mental y la respuesta de los estímulos y, por lo tanto, obtendrás mejores resultados en tu trabajo,
    2. Aumenta la autoestima y,
    3. Estimula la producción de endorfinas, las llamadas hormonas de la felicidad.
  8. Sé generoso en tu trabajo: las personas más generosas se muestran menos irritables, tienen mejor apetito, mejor calidad de sueño, reducen sus síntomas depresivos y se sienten más comprometidas con su trabajo. Practica la generosidad afectiva.
  9. Habla con los demás, relaciónate con tus seres queridos y amigos. No importa todo lo malo que digan de las nuevas tecnologías y del tiempo que pasamos pegados al móvil. Decir y mostrar a los nuestros que los queremos no tiene límite tecnológico y puede romper fronteras, además es una muy buena solución para cuando no tenemos mucho tiempo o existen largas distancias de por medio. Por el contrario, huye tanto cuanto puedas de las personas que te hacen daño.
  10. Quiérete a ti mismo. TODOS tenemos cualidades positivas, debemos aprender a valorarlas y sacarles el mejor provecho. Si podemos compartirlas con los demás estaremos ayudando a los que tenemos a nuestro alrededor y conseguiremos un entorno más feliz.  

¡Qué tengáis una feliz semana!

Wake up-MarinaSol

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LA FELICIDAD COMO MODELO DE NEGOCIO – En España también es posible

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Es un placer para mí poder hablaros de un proyecto envidiable y que nos hace ver que, poco a poco, la cultura de la felicidad puede tener un hueco en el mundo empresarial español. Unos jóvenes de Barcelona han emprendido un camino apasionante de entrega de felicidad en  el trabajo basándose en un elemento tan importante de la empresa como es su cultura, a través de una compañía denominada Delivering Happiness at Work  (Entregando Felicidad en el Trabajo), en adelante DHW, ya consolidada en Estado Unidos.    

Pues bien, a lo largo de mi recorrido bloguero os he hablado, entre otras cosas, de todo lo que está en nuestras manos para encontrar la felicidad. Que la felicidad está en gran medida en nuestras manos es un hecho y así los afirma Carlos Piera, CEO de DHW, en la conferencia realizada en TEDxSegovia (que adjunto al final del post). Según Carlos, ser feliz es una elección, tanto es así, que si nuestro objetivo máximo en la vida es ser feliz, todos nuestros objetivos estarán enfocados a llevarnos a ella, a la felicidad.

Sin embargo, eso no es tan sencillo, la cuestión básica está en el enfoque que le damos a nuestros objetivos ya que, según Carlos, si buscamos ser felices, tendremos éxito y, por consiguiente, seremos felices si no buscamos éxito. El porqué es muy sencillo: es generalizada la concepción de que si estamos muy ocupados y tenemos mucho trabajo seremos ricos y luego seremos felices pero esa suposición es muy fácil de echar al suelo, muchas personas tienen mucho trabajo y no son ricas así como muchas personas son ricas y no son felices. El objetivo final debe ser la felicidad, ella nos traerá a cada uno el éxito que buscamos.

Con esto está claro que nosotros mismos debemos ser los mayores perseguidores de nuestra felicidad, un porcentaje elevado de ella está en nuestra mano.

Ahora bien, ¿si la felicidad trae el éxito, qué sucede en una “empresa feliz”? Pues bien, en una empresa cuya cultura corporativa está basada en valores, propósitos y felicidad, conseguimos desarrollar todo el potencial de la organización. En otras palabras, se logra un desarrollo máximo de la creatividad, la innovación, la eficiencia y la productividad, reteniendo el talento y reduciendo el absentismo laboral.  Esas cuestiones impactarán directamente y de forma positiva en el equipo, consiguiendo un ulterior impacto en algo tan importante como es la marca de la empresa, un equipo feliz estará enormemente más comprometido con el porvenir de la empresa y colaborará en la creación de una marca alineada y sólida, marcando el camino hacia el éxito de la compañía.

Fons_transparentA este proyecto le deseo mucha felicidad traducida en éxito para acercar a todas las empresas españolas esos valores y propósitos tan nobles que tienen un impacto tan positivo en la vida de las empresas y de sus trabajadores, es decir, en cada uno de nosotros.

-MarinaSol

Os invito a ver la ponencia de Carlos Piera en TEDxSegovia, ¡un gran orador!

Desarrollo de competencias – una herramienta para el desarrollo del talento

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En entradas anteriores se ha dicho que la clave para el éxito está en los valores y la actitud, que contagiamos alegría y que primero se consigue la felicidad y luego el éxito. Ahora bien, no nos quedaremos todos felices y alegres esperando a que llegue el éxito pues tenemos una actitud ejemplar, unos valores envidiables y rebozamos felicidad. Al revés, gracias a todo eso, moveremos nuestras acciones en función de nuestros objetivos para acercarnos cada vez más al punto deseado. Ahora bien, ¿Qué podemos hacer para acercarnos poco a poco a nuestros objetivos?

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Por un lado, está claro que no debemos parar de movernos, estar siempre en movimiento nos ayudará a tener la llamada “suerte” por muchos pesimistas que no buscan la suya propia, y por otro lado, podemos poner el foco de atención en las competencias que son necesarias para destacar en el área en que queremos desarrollarnos como profesionales.

Antes de nada, tengamos en cuenta que las competencias son, según investigadores de Harvard, características subyacentes que están relacionadas con una actuación de éxito en el trabajo, es decir, son características que hacen desarrollarnos de forma exitosa, por lo que, indiscutiblemente, tienen relación directa con nuestro porvenir dentro del mercado de trabajo, tanto para permanecer y escalar posiciones desde nuestro puesto, como para encontrar nuevos puestos de trabajo.

Las competencias pueden dividirse entre las personales, las del logro, las de colaboración y las de movilización:

  • Las personales son, básicamente, la confianza en uno mismo, el auto control, el optimismo, la gestión del estrés y la asertividad.
  • Las del logro son la orientación a resultados, la iniciativa, la responsabilidad, la resolución de problemas y  la planificación y organización.
  • Las de colaboración son, como no, el trabajo en equipo, la empatía y la flexibilidad.
  • Las de movilización son, por su parte, el liderazgo, la influencia, la capacidad de comunicación, la orientación al servicio y al cliente y la resolución de conflictos.

De las anteriores, parece que hay unas que son especialmente buscadas en la actualidad. Éstas son las siguientes:

  1. Trabajo en equipo
  2. Flexibilidad
  3. Comunicación
  4. Iniciativa
  5. Gestión del estrés
  6. Liderazgo
  7. Orientación al cliente
  8. Resolución de conflictos

Pues bien, eso no quiere decir que tengamos que tener igualmente desarrolladas todas las competencias pero cuanto más lo estén en general, mejor valorado será nuestro nivel de talento personal. Luego, no todo puesto de trabajo tiene las mismas características, por lo que deberemos valorar dónde estamos, dónde queremos llegar y qué competencias necesitamos para lograrlo.

Por último, es importante ser conscientes de que, si bien todos tenemos ciertas limitaciones, todas las competencias son desarrollables, incluso el optimismo. Así que para triunfar en el trabajo, podemos empezar por elegir las competencias más importantes y empezar a trabajarlas, construyendo poco a poco nuestra propia escalera hacia el éxito!

-MarinaSol

Inteligencia positiva – El éxito no trae la felicidad, la felicidad trae el éxito

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A pesar de toda la evolución y transformación que ha sufrido y está sufriendo la sociedad, a ésta todavía le resulta complicado comprender que la felicidad en el trabajo no es un utopía y algo para ilusos soñadores, es el mejor motor aplicable para incrementar no sólo el rendimiento y la productividad, sino también el compromiso de los trabajadores hacia la empresa.

A quién no le suena familiar el paradigma  acerca de quién vino antes, el huevo o la gallina. Pues bien, en ese mismo sentido nos podemos preguntar quién viene antes, la felicidad o el éxito. Sobre eso argumenta Shawn Achor, profesor en Harvard University, dentro de tu tesis sobre la inteligencia positiva. Es muy común pensar que cuando consigamos un trabajo mejor, un aumento salarial o un ascenso seremos felices pero ¿es eso verdad? Probablemente no. Ese tipo de incentivos son completamente temporales y cuando los hayamos conseguido, la felicidad se esfumará en un instante y en seguida tendremos nuevos objetivos a alcanzar, posponiendo la felicidad una y otra vez de tal forma que nunca la lleguemos a alcanzarla en realidad.

Si nos planteamos qué nos trae la felicidad y qué nos trae el éxito, no resulta difícil comprender que la felicidad es una actitud que depende mayoritariamente de nosotros y de cómo veamos y nos enfrentemos a los retos y que el éxito es una consecuencia de esa actitud. Sin embargo, es curioso el hecho de que, según cuenta Shawn Achor en el video que adjunto a continuación, la consecución del éxito resulta de una interacción entre nuestra actitud y nuestras capacidades en el sentido en que el pensamiento positivo, la alegría y el optimismo refuerzan nuestro intelecto ya que el cerebro positivo funciona mucho mejor que el negativo y el neutro, se eleva la inteligencia, la creatividad y la energía. Es, en definitiva, un 31% más productivo. Eso se explica porque la dopamina, que irriga el sistema cuando somos positivos, tiene dos funciones: te hace sentir más feliz y, además, activa los centros de aprendizaje permitiéndote adaptarte al mundo de manera diferente.

Así, si la medida de la felicidad se encuentra, según Shawn, un 10% en el exterior y el otro 90% supeditado a nuestra manera de procesar lo externo y el 75% del éxito predicho por los niveles de optimismo, por el apoyo social y por percibir la presión como un reto en vez de una amenaza, ¿Por qué no somos todos capaces de ir a por el 90% de felicidad y el 75% del éxito?, ¡la parte que falta vendrá sobre ruedas!

-Marina Sol

Os invito a ver esta charla de Shawn Achor, ¡es interesante y motivador!

Contagiando alegría

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El objetivo para este post en un principio era tratar directamente las relaciones sociales en el trabajo, cómo comportarnos y con quién relacionarnos. Está claro que ello puede tener gran influencia en nuestro porvenir dentro de la empresa. Sin embargo, mi torpeza social no me ha permitido, de momento, desarrollar ese tema. De hecho, me he dispuesto a documentarme para desarrollarlo de forma satisfactoria y, en el camino, me he encontrado con algo que ha frenado en parte mi vocación en hablar meramente de las relaciones en el trabajo, a sumergirme en  la lectura de un libro titulado “Inteligencia Social”, de Daniel Goleman.

Ya en los primero capítulos, surgen reflexiones muy interesantes, como por ejemplo el contagio de las emociones. Daniel habla de dos circuitos neuronales, en inferior y el superior, el primero de ellos siendo el que actúa de forma irracional y permitiendo el contagio de las emociones y de los estados de ánimo, y el segundo el que actúa desde la razón.

Dicho contagio llega tan lejos que la mera contemplación de un rostro feliz provoca la fugaz respuesta de tensar los músculos de la cara provocando una sonrisa como respuesta. Ello no parece tan descabellado si nos imaginamos en una situación en la que nuestro estado anímico es bueno y nos encontramos en nuestro camino con alguna persona que nos grita o nos habla mal. La facilidad que tenemos para ser contagiados por el estado de ánimo ajeno es realmente asombrosa.

Está claro, por tanto, que esto tendrá gran relevancia en el entorno laboral y nos puede dar pistas sobre cómo comportarnos e incluso con quien relacionarse. Si las sonrisas se transmiten tan fácilmente, poniendo a dos personas en esa sincronía emocional, posiblemente podamos transmitir a nuestro entorno esa alegría pero sin olvidarnos de unas pequeñas reglas básicas:

  1. AlegriaNuestro estado anímico debe ser genuino, de la misma forma que detectamos las emociones, somos capaces discernir una sonrisa y un estado anímico artificioso.
  2. No nos exacerbemos con nuestras emociones a tal punto en el que nos dejen de tomar en serio, debemos ser alegres pero sin perder la profesionalidad.

Por el contrario, así como la alegría genuina y conmensurada es contagiosa y genera entornos de sincronía emocional positivos, lo contrario puede ser muy dañino y eso nos hace pensar en que, si por regla general, nuestras emociones son negativas y arrastran a las personas a las mismas,  posiblemente ésas evitarán estar cerca de nosotros.

Todo ello me lleva a una simple conclusión: ¡llenémonos de pensamientos positivos e impregnemos a nuestro entorno para conseguir un entorno más agradable y alegre donde trabajar, al fin y al cabo, la alegría se contagia!

-MarinaSol

Ser feliz en el trabajo está en nuestras manos

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Últimamente se viene hablando en la red y en los blogs de los happyshifters, término que viene a definir a aquellas personas que, sin resignarse a su situación profesional actual, procuran cambiar su entorno laboral en búsqueda de la felicidad, y si no lo logran, salen en búsqueda de nuevas aventuras profesionales, muchas veces emprendiendo el camino de la creación empresarial.

La idea de que la felicidad en el trabajo es una cuestión  de suma importancia, dado que el trabajo nos toma un porcentaje muy importante de nuestro día a día identifica a esas personas, que muchas veces están dispuestas incluso a sacrificar el aspecto económico del trabajo con la finalidad de diseñar su futuro buscando la satisfacción profesional y el verdadero camino hacia la felicidad.

Ciertamente, es difícil encontrarnos con personas que no deseen ser felices, pero sin embargo, no todas las personas tienen la misma iniciativa y optimismo en sus acciones para sacar de lo que hace lo mejor que puede conseguir.

Es comprensible que ante la situación de crisis económica en la que vivimos, nuestro ímpetu para cambiar se vea mermado y acabemos por “resignarnos” a la situación laboral que vivimos. Crear una empresa en la actualidad resulta todo un hito ya que el acceso a créditos bancarios es una cuestión bastante compleja y para empeorar,  no es la única traba al emprendimiento.

Aún así, aunque no podamos dar un portazo a nuestra situación actual, aunque seamos optimistas pero necesitemos nuestro sueldo para subsistir y no podamos definirnos como happyshifters en toda regla, nuestra actitud ante el trabajo nos puede acercar a la situación de felicidad que tanto ansiamos vivir.

Tomar todas las tareas que realizamos como algo a mejorar y las nuevas como retos a superar, procurar dar siempre lo mejor de nosotros en cada una de las tareas que llevemos a cabo, hacernos responsables de nuestras acciones y de los resultados de nuestro trabajo, tener siempre una sonrisa en la cara y mantener relaciones positivas en el trabajo nos ayudarán a sentirnos más felices y satisfechos. Lo más importante es aceptar y aprender a manejar las cosas negativas, tomar nuestros triunfos como retos superados y mantener alejadas de nosotros a las personas que traen consigo sentimientos y reacciones negativas.

Si bien es cierto que hay muchas cosas que se escapan de nuestra voluntad, en nuestras manos está la forma que nos enfrentamos a ellas y qué influencia dejamos que ellas tengan en nosotros. Responsabilizar a los demás por nuestras insatisfacciones sólo pude traer consigo más insatisfacción ya que eso nos alejará del control de las situaciones que vivamos.  En definitiva, ser felices sólo depende, en última instancia, de nosotros mismos.

-MarinaSol

El optimismo y el entusiasmo como claves para el éxito

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En la actualidad hay mucha gente hablando del nuevo paradigma social y laboral en el que vivimos. Dicha situación provoca un nivel elevado de incertidumbre en muchos de nosotros, principalmente en una generación que, como la mía, está recién salida al mundo laboral y no ha tenido todavía muchas oportunidades de desarrollarse dentro del mismo. 

Nos bombardean con datos negativos todo el día: la tasa de paro, récord histórico de los países desarrollados, la desorbitada tasa de paro juvenil, la fluctuante prima de riesgo, los casos de corrupción, previsiones de economistas catastróficos. De cierta forma, nos han inculcado la idea de que no podremos tener los mismos lujos que han tenido nuestros padres, que nuestro porvenir es incierto y cualitativamente inferior a lo que hemos estado acostumbrados a ver.

¿Qué podemos hacer nosotros para reflotar de entre tanta calamidad?

Por mi parte, por suerte, no todos los inputs recibidos son de calamidad, pobreza y conformismo, de hecho, todo lo contrario y ello es lo que me propongo a transmitir. Viviendo un momento especialmente delicado, es necesario poner mucho de nuestra parte en lugar de simplemente quedarnos parados esperando a ver qué pasa.

Creo que es interesante partir de la base de lo que dijo Luís Conde en una entrevista a RTVe: “en la empresa hay dos cosas: producto y talento”. ¿De qué se compone el talento? Conocimiento, valores y actitud. Según Luís Conde, el conocimiento está muy extendido, hay muy pocas áreas de conocimiento que no están al alcance de todos. La clave está entonces en los valores y, sobre todo, en la actitud.  Como valores positivos, el esfuerzo y el optimismo. El que triunfa hoy en día es aquel que es capaz de ver oportunidades donde hay un problema.

Sin embargo, lo más importante es la actitud. Un 80-90% de las personas que tienen éxito lo obtienen gracias a su actitud, mientras que el otro 10-20 % lo hace por su conocimiento. Y ¿qué entendemos por actitud? La capacidad de trabajo, el ser esforzado, ser alegre, las ganas de vivir la vida y, de forma muy relevante, la capacidad de generar entusiasmo.

El periodista Sergio Fernández en una entrevista, por otro lado, pone la clave en cultivar el talento. La idea clave está en aportar un alto valor añadido ya que hoy en día lo que se compra es el resultado, no el título que tengamos. Estar en posesión del título de jurista para hacer una declaración de la renta es muy relevante, eso está claro, pero el que pide un servicio no pagará por el título, sino que por el resultado que obtenga del mismo.

Según Sergio Fernández, hay muchas cosas que podemos y debemos hacer para hacer frente al nuevo paradigma laboral. Estos son algunos de sus ejemplos:

  • Especializarse
  • Generar valor
  • Ser genuinos, ser nosotros mismos
  • Hacer lo que nos apasiona

eGxrOHV5MTI=_o_motivacin-y-optimismo---steve-jobs-mejores-frases-En definitiva, tenemos que hacer aquello que nos apasiona ya que si nos centramos en hacer lo que nos da placer, no contaremos las horas para salir de la oficina y hacer entonces aquello que nos gusta. Si lo hacemos desde el placer, podremos fácilmente generar valor añadido. El placer por lo que hacemos generará en nosotros un compromiso diferente y nos abrirá las vías necesarias para poder sacar de lo que hacemos lo mejor que nos puede ofrecer.

 Es imposible obviar la situación de crisis en la que vivimos. ¿Quién nunca ha entrado en infojobs y ha visto ofertas con miles de candidaturas? ¿Quién nunca se ha preguntado qué podrá ver de nosotros una empresa a través de nuestro frío currículum, uno entre miles, todos idénticos gracias a los formularios que nos ofrecen las herramientas informáticas? Todos nuestros esfuerzos deben dirigirse a la diferenciación, tal y como ésta es entendida dentro del management, ya que igual que la empresa quiere que el cliente elija su producto, nosotros queremos que elijan nuestro talento. Pero, ¿qué nos puede diferenciar de los demás?

Si el conocimiento está tan extendido en nuestra sociedad, el punto clave de nuestra diferenciación debe estar dirigido hacia otros factores. Si bien no existe una fórmula mágica que nos solucione esta incógnita, ésta está dentro de cada uno de nosotros, en nuestra actitud y en nuestro entusiasmo por entusiasmar, hacer con que los demás crean en nosotros. Probablemente la combinación ideal está en el optimismo y en el entusiasmo. Ellos actuarán de motor para dirigirnos allá donde queremos estar, en el conocimiento, en los valores y en la actitud que necesitamos para desarrollar nuestro talento.

Se dice que las personas optimistas tienden a tener mejor humor, a ser más perseverantes y exitosos e, incluso, a tener mejor estado de salud. Las personas optimistas tienden a salir fortalecidas y a encontrar beneficio en situaciones traumáticas y estresantes. ¿Acaso eso no nos entusiasma?

-MarinaSol

Os dejo los enlaces a las entrevistas que cito:

http://www.rtve.es/m/alacarta/videos/la-tarde-en-24-horas/luis-conde-jefe-esperanza-aguirre-explica-cazatalentos/1670070/?media=tve